Autora:
Gloria Garrido |
HIPERACTIVIDAD
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| Si
observas que tu hijo realiza movimientos de manos y
pies frecuentes, manifiesta nerviosismo, le cuesta
permanecer sentado o esperar su turno, carece de atención
hacia cualquier actividad, sea o no de juego, responde precipitadamente,
y habla en exceso sin escuchar, le gusta realizar actividades
físicas peligrosas, trabaja las tareas escolares de
forma impulsiva y desorganizada, puede tratarse de
un niño hiperactivo. Las
causas de este trastorno son muy vagas, aunque se cree que
un factor que predispone a ello son las familias desestructuradas.
Puede necesitar medicación y terapia conjuntas. El
pediatra y el psicopedagogo lo determinarán
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DISORTOGRAFÍA |
| Si
observas que tu hijo comete un número exagerado de
faltas de ortografía (es una de las secuelas
que deja la dislexia, incluso tras ser superada) puede tratarse
de disortografía. Esta
deficiencia va asociada a la dislexia. Además de llevarle
a un experto, se puede practicar con él el viejo método
del dictado hasta que las faltas desaparezcan.
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BINOCULARIDAD |
| Si
observas que tu hijo tarda más tiempo que sus compañeros
en realizar sus tareas, se distrae con facilidad,
se cansa, se aburre o se pierde al leer y no comprende nada
puede tener binocularidad. Si
es así, se deberá realizar un estudio
optométrico en el que se comprobará
su agudeza visual.
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LATERALIDAD |
| Si
observas que tu hijo no sabe nunca dónde está
la derecha y dónde la izquierda, no es ni diestro
ni zurdo, come con la mano derecha pero juega al balón
con el pie izquierdo, o ve mejor con el ojo derecho pero come
con la mano izquierda, puede tratarse de lateralidad o falta
de coordinación visomotora.
Ambas deficiencias se deben a un retraso
psicomotriz que puede mejorar si se acude pronto
a un logopeda.
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DEPRESIÓN |
| Si
observas que tu hijo siempre había salido exitoso en
sus aprendizajes y de repente se muestra triste e inhibido
puede estar pasando un período de depresión.
En este caso, es necesario acudir a un psicólogo
de niños. Los problemas de aprendizaje pueden
ser en este caso síntomas o consecuencia de un trastorno
mayor.
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PROBLEMAS
DE ATENCIÓN |
| Si
observas que tu hijo no consigue concentrarse
ni retener lo que aprende y a menudo dice estar cansado, puede
tener problemas de atención.
Es importante lograr que dedique al sueño
horas suficientes. Además tu hijo debe llevar una alimentación
equilibrada y no estudiar nunca después de comer.
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FALTA
DE MOTIVACIÓN |
| Si
observas que tu hijo se queja continuamente de que le
aburre estudiar, no pone atención, siempre encuentra
una excusa para dejar sus tareas sin hacer y el más mínimo
esfuerzo le agota, puede sufrir una falta de motivación.
En estos casos, es necesario averiguar qué
ocasiona el bajo grado de motivación
y comenzar a trabajar para aumentarlo.
El reconocimiento de las personas significativas
que rodean al niño, la aceptación social y el
logro de metas a corto plazo actúan como estímulos
que invitan a seguir manteniendo el mismo nivel de esfuerzo.
Normalmente se necesita ayuda profesional.
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PROBLEMAS
DE RAZONAMIENTO VERBAL |
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Si observas que el lenguaje de tu hijo es
muy poco fluido y comprende pocas palabras,
puede tener problemas de razonamiento verbal.
En
estos casos, la solución es tratar con un logopeda
que le ponga tareas para desarrollar su aptitud lingüística
e ir fomentando el gusto por la lectura y todo aquello que,
de alguna manera, pueda mejorar su capacidad lingüística.
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PROBLEMAS
DE RAZONAMIENTO ABSTRACTO |
| Si
observas que tu hijo no entiende el planteamiento de los problemas
matemáticos y no consigue resolver el mecanismo
de las operaciones de suma y resta, puede tener problemas de
razonamiento abstracto o numérico.
La causa
puede tener su origen en una dislexia, por lo que es necesario
que un logopeda o un experto le haga un test.
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DISLEXIA |
| Su
hijo puede ser disléxico si escribe
las letras 'b', 'p' y 'd' al revés o boca abajo, hace
inversiones en la escritura como poner 'sol' en vez de 'los',
o al leer en voz alta pronuncia mal las palabras o las inventa.
Tiene problemas de atención, dificultades
para memorizar, falta de esfuerzo y atención, hiperactividad,
poca autoestima, mala percepción del paso del tiempo
y es torpe al moverse. Si
observas en tu hijo estos síntomas, debes acudir a
un pedagogo que programe una terapia educativa especializada
para él.
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DISORTOGRAFÍA |
| Si
observas que tu hijo tiene un nivel de escritura inferior
al que le corresponde, omite letras o las escribe al revés,
pone todas las palabras juntas o las separa incorrectamente
y lo que escribe es ilegible, tu hijo puede tener disgrafía.
En este caso, es importante que acudas a un logopeda
cuanto antes. |
DISCALCULIA |
| Si
observas que tu hijo tiene dificultad para sumar y restar,
confunde los números, los invierte o los escribe al revés,
puede tratarse de un caso de discalculia. Este
trastorno del aprendizaje puede ir asociado a la dislexia, por
lo que conviene consultar a un experto en esta
deficiencia. |
Autora:
Gloria Garrido |