Escuela
de Padres. Guía para montar una escuela de padres
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Autora:
Ester Lafont Bautista
¿Cómo
nace la propuesta de la formación para padres en las escuelas?
Este
fin de siglo nos enfrenta al desafío de abordar los grandes
problemas sociales y proponemos hacerlo desde una estrategia de
trabajo grupal y sistémica, inspirada en valores de colaboración
y complementariedad humana.
Niños
y jóvenes crecen y se forman hoy, en un mundo con intereses
deshumanizantes pensados para el beneficio de algunos y el perjuicio
de otros, carente de sensibilidad social y del respeto por la vida
y por los derechos humanos.
Se han perturbado la redes solidarias y esto ha afectado el marco
de flexibilidad y seguridad necesario para que niños y jóvenes
del fin del milenio construyan su autonomía singular. La
dispersión social y la ruptura de la confianza vincular entre
los hombres, provoca sufrimiento, y soledad en la humanidad.
El derrumbe de los modelos sociales adultos, es señal evidente
del agotamiento y del fracaso de este sistema social, pero también
es el punto de partida para el inicio de una transformación
social. Surgen por doquier grupos diversos que comparten el mismo
objetivo, reconstruir el tejido social. Desplegar en la acción
esta propuesta no es sencillo y su concretización no se logra
desde el puro deseo.
¿Cómo
proteger desde la propia desprotección?
¿Cómo
escuchar si nadie nos escucha?
¿Cómo
enseñar la colaboración, si el tiempo de su construcción
no está valorizado?
¿Cómo
responder, si no tenemos claridad sobre la validez de nuestras propias
respuestas?
¿Cómo
contener cuando la incertidumbre y la falta de respuestas sociales
nos deja sin voz?
El
mundo ha comprendido y ha aceptado el abandono de la infancia y
ha depositado en la escuela la esperanza de su reparación.
La escuela aceptó el desafío, un poco por ingenuidad
y omnipotencia y otro poco quizás por vestigios históricos
de su antiguo poder.
Ni padres ni docentes creen en la actualidad en este imaginario
de poder .
Directivos
y docentes conviven entre violencias de todo tipo que atraviesan
el ejercicio de su rol y encarnan una demanda urgente de apoyo especializado
para su función docente y para la orientación de las
familias de su comunidad.
La familia, por otro lado, cansada quizás de buscar respuestas
en el propio sistema incrementa sus reclamos no siempre con claridad
y con adultez. La "culpa por el abandono" provoca a veces
la búsqueda compulsiva del culpable y en las más de
las veces ese "otro" que carga con la acusación,
es la propia escuela donde su hijo se educa.
¿Será que la escuela es el único lugar social
donde todavía se los escucha?.
Familia y escuela, no siempre consiguen el encuentro y la interacción
adecuada, es frecuente observar en ambos sistemas, fuertes acusaciones
sobre el malestar por la tarea no cumplida. La "culpa no reparada"
por la sociedad, se instala de esta forma como un obstáculo
para la integración, la coherencia y la contención
que la niñez necesita para su evolución.
¿Qué
proponemos?
Dejar
atrás los roles estancos, los sistemas cerrados, la aparente
libertad transformada en abandono en donde niños, jóvenes
y adultos se homogeneizan en el atravesamiento de los medios, sin
interlocutores válidos; sin una capacitación organizada
que los sostenga en una alianza productiva con la cual superar algunos
de los males de este siglo.
Esta necesidad social, reconocida en diversas comunidades del mundo
y en nuestra sociedad, es la que ha llevado a muchas instituciones
escolares a asumir en forma organizada la formación de padres
de su comunidad.
"Cuando el adulto es testigo, respetando sus iniciativas, tolerando
los desordenes y los ruidos con que acompaña su muy ocupado
día, el niño crece." (Francoise Doltó)
¿Qué
puede hacer la escuela para desplegar un plan de trabajo con las
familias de su comunidad?
- Sensibilizar
a los padres acerca de las necesidades psico-sociales de los integrantes
de la familia en los diversos momentos del desarrollo y la incidencia
de los comportamientos familiares en la promoción de conocimientos
en sus hijos.
- Construir
un espacio de reflexión para padres y futuros padres en
torno a su papel en la familia a partir de las diversas características
que ésta tenga.
- Trabajar
a partir de casos reales, las diferentes problemáticas
que afectan actualmente a las familias y a su propio hijo en particular.
- Desarrollar
diversas estrategias para brindar a los integrantes de la familia
la información necesaria.
- Promover
y fortalecer relaciones más sanas y positivas tanto en
el interior de la familia como con su entorno social.
- Generar
un espacio para el análisis de las relaciones familiares
a partir de los estilos vinculares entre los mismos.
¿Cómo hace la escuela desde su organización
para poder ocuparse de una nueva tarea?
Este
plan de formación para padres, excede la función de
las escuelas. Requiere de un trabajo compartido y complementario
con profesionales que se ocupan del ser humano en sus distintas
áreas.(corporales, sociales, psíquicas y cognitivas).
Profesionales que colaboren desde sus disciplinas específicas,
esclareciendo a la familia-escuela sobre situaciones puntuales relativas
a las problemáticas del niño/adolescente y otras propias
de la realidad de las familias y del contexto social del alumno.
¿Qué escuelas promueven esta formación?
No
todas las escuelas tienen el estilo institucional para iniciar esta
tarea. Adhieren a esta propuesta aquellas instituciones escolares
que:
-
Están convencidas de la necesidad de una alianza familia
- escuela .
-
Buscan el involucramiento de los padres en los salones de clase
en actividades compartidas con sus alumnos.
-
Tienen muy en cuenta la opinión y el parecer de los padres
frente a sus cambios y transformaciones.
-
Establecen comunicaciones cálidas, organizadas, en donde
la escuela comunica la situación del hijo en forma integral
y con la intención de compartir un trabajo conjunto.
La construcción de un plan de formación para padres
encuentra sentido en tanto familia-escuela adhieren al respeto mutuo
de sus funciones diferenciadas y tienen conciencia de las limitaciones
que implica la tarea solitaria de cada uno de estos dos sistemas
¿Qué
formas institucionales puede adoptar la escuela para responder a
estas demandas?
Las
escuelas pueden enfrentar esta función social y educativa
de diferentes formas, tan válidas unas como otras según
los recursos y características de la comunidad.
- Escuelas
que convocan a los profesionales de su comunidad educativa y forman
un equipo de capacitadores voluntarios para cumplir con esta función.
- Escuelas
que se agrupan con otras en una suma cualitativa de sus recursos
humanos.
- Escuelas
que contratan un sistema intermedio ( Centros de formación
para padres y docentes) que con un equipo de profesionales idóneos
cumpla esta tarea.
¿Cómo se articula esta tarea con el trabajo
desarrollado en la escuela?
El
insumo que define las temáticas y la jerarquización
en este programa, está dado por el Proyecto Institucional
de la escuela, los lineamientos político - educativos que
orientan la tarea escolar, el diagnóstico de debilidades
y fortalezas de la escuela y las características y necesidades
de la población educativa.
¿Qué
aspectos debe tener en cuenta este plan de formación de padres?
- Evaluación
de las necesidades de alumnos, padres y docentes.
- Selección
de temas con metas claras y acotadas a situaciones puntuales.
- Una
metodología de aprendizaje activa y participativa, que
promueva el intercambio y el enriquecimiento entre los pares y
el aprendizaje grupal.
- Estrategias
de trabajo seleccionadas teniendo en cuenta las características
de la comunidad educativa.
- Apertura
a espacios compartidos por hijos, abuelos, personas significativas
con una clara tendencia a promover la cohesión familiar
y el entendimiento mutuo.
- Evaluación
sistemática de las actividades realizadas por todos los
participantes de las mismas.
- Selección
adecuada de los profesionales específicos que los temas
requieran.
¿Cuáles son las formas mas frecuentes con
que la escuela cumple esta función?
-
En forma especializada para los padres de su Comunidad Educativa.
- Con
padres y docentes de su escuela.
- Separados
(en distintos horarios).
- Juntos
(con la finalidad de establecer acuerdos y pactos).
Con
los padres los alumnos de la escuela y abierta a miembros de la
comunidad barrial.
¿Cuál
son de los temas que generalmente convocan a los padres?
Podríamos
dividirlos los temas solicitados en tres grandes núcleos
convocantes.
1-
Vinculados a cuestiones del conocimiento y aprendizaje.
2- Vinculados a problemas del niño en sus aspectos bio-psíquico-social.
3- Vinculados a situaciones familiares y del contexto que afectan
o influyen en el comportamiento del niño-adolescente.
Las
prioridades dependen en general de la etapa evolutiva que se encuentre
atravesando el hijo, o las situaciones propias de la familia y de
las características de esa comunidad.
- En
el nivel inicial se solicita información sobre el tema
de los miedos, las mentiras, los celos, los límites, los
permisos, el desarrollo de la creatividad, la autonomía,
la prevención de enfermedades, la alimentación y
la salud.
- En
el nivel Primaria, las cuestiones vinculadas al desarrollo de
los conocimientos, a la convivencia, a la agresividad, al gusto
por la lectura, a la influencia de los medios, al gusto por el
arte, al uso de los medios, al gozo por la tarea productiva son
algunos de los temas más solicitados
- En
el nivel medio los padres de púberes y adolescentes se
planteas otras situaciones tales como droga, sexo, aislamiento,
violencia, cuestiones conflictivas de los niveles de socialización
de su hijo, los amigos y la familia, los límites y las
zonas de permisos, como también problemas de aprendizaje,
orientación vocacional, el uso de la computadora, etc.
- En
las escuelas especiales situaciones propias de la patología
y aspectos vinculados a la integración y función
de los padres, el lugar de los hermanos, etc.
- En
todos los niveles surgen temas vinculados más a situaciones
familiares: El divorcio y los hijos, el lugar del abuelo en la
familia, las desavenencias en el hogar, en casa hay un enfermo,
cómo hablar con mi hijo, etc.
¿Cómo
se organiza un taller para padres?
Puede
tener diferentes formas organizativas que toman sentido según
el tema que se trabaje.
Ejemplo: Si desarrollamos temas vinculados al hijo y su madre consideramos
que un taller para madres, facilitaría la revisión
de situaciones problemáticas propias de este vínculo,
si por otro lado trabajamos el rol de los padres convenimos en que
grupos mixtos son más enriquecedores.
Del mismo modo que si el tema se amplia con la participación
de los hijos un cine - debate puede abrir la polémica a los
diferentes actores que conforman la familia.
¿Quiénes
son entonces los participantes?
Según
los temas padres, madres o quienes ejercieran esta función,
abuelos, familia con hijos, madres solas o solteras, padres divorciados,
tutores o encargados.
¿Qué
formas toman estas actividades?
Actividades
diversas que dan respuestas a distintas demandas y objetivos,
- Individuales:
de reflexión, de análisis, de esclarecimiento puntual
en situaciones de crisis, de información, de asesoramiento
puntual.
- Grupales:
de reflexión, de intercambio, de análisis, de interpretación
de textos, de dramatización, de resolución de situaciones
problemáticas, de construcción conjunta, de elaboración
de propuestas, de búsquedas compartidas, de información
especializada sobre diferentes temas.
¿A
quiénes sugerimos para la coordinación de estos talleres?
A profesionales
que puedan hacer que sus conocimientos especializados resulten didácticos,
que compartan la inquietud de hacer significativos los aprendizajes
y que motiven a la problematización de los temas y a la búsqueda
de soluciones, en una interacción participativa de sus miembros.
¿Cuál
es la tarea del director en esta formación para padres?
Consideramos
que los directivos tienen que orientar el programa, ser portadores
de las necesidades de la escuela, estar al tanto de los antecedentes
profesionales del coordinador del taller, supervisar la planificación
de la tarea y el material interactivo que utilicen los profesionales.
Monitorear esta articulación es expresión del cuidado
con que éste desee promover a coherencia, la integración
y la complementariedad familia- escuela. |
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