La
zorra y el leñador
Fuente: Edyd.com
Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores cuando llegó
al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre
le aconsejó que ingresara a su cabaña. Casi de inmediato llegaron
los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
El
leñador, con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba
la cabaña donde se había escondido. Los
cazadores no comprendieron la señas de la mano y se confiaron únicamente
en lo dicho con la palabra. La
zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada. Le
reprochó el leñador por qué a pesar de haberla salvado, no
le daba las gracias, a lo que la zorra respondió: --Te
hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo. No
niegues con tus actos, lo que pregonas con tus palabras
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